Fabián Kopel, arquitecto de la línea Ventura, también destacó la importancia del diseño para garantizar la buena experiencia de la persona que va a vivir allí. “Pensamos en detalles como que siempre se pueda abrir el portón eléctrico aunque haya corte de luz”, señaló. “Nos consideramos la boutique de las viviendas de interés social. Trabajamos en la necesidad de la gente: la seguridad, que los gastos comunes sean bajos, dar un buen servicio pos-venta”. Y concluyó: “a veces los desarrolladores calculan la rentabilidad viendo la diferencia entre un margen de 4,8 o 4,9, pero se pierden otros conceptos fundamentales como la calidad de la construcción y la durabilidad”.